Eternos
Siempre pertenecerán al hombre como individuo de la especie
humana. Es tarea de toda persona luchar por su total reconocimiento
y respeto.
Supratemporales
Están por encima del tiempo; por lo tanto, del Estado mismo.
Universales
Son para todos los hombres y mujeres del orbe.
Progresivos
Concretan las exigencias de la dignidad humana en cada momento histórico.
Estas características tienen su fundamento en una afirmación
elemental y trascendente: las tres generaciones de los derechos humanos.